Estamos a las puertas de la Navidad, con sus tradicionales comidas copiosas y horas de reposo y descanso. Fechas en las que solemos interrumpir rutinas de ejercicio, cambiamos por completo nuestra cesta de la compra y almacenamos más fiambreras con restos en la nevera que nunca en el resto del año.

Dado que la combinación de estas circunstancias durante estas fechas no favorece nuestra sensación de bienestar ni nuestra salud, aprendamos a disfrutar del placer de comer sin mala conciencia, a tener digestiones ligeras, a evitar la resaca y a ¡no engordar!

Antes que nada, debemos darnos cuenta de que durante la Navidad no se come como respuesta al mecanismo de hambre y saciedad, se come sin prestar atención. Comemos porque todo sabe rico, tiene buena pinta y es tradición hacerlo en cantidades exageradas. Por tanto, no es mala idea que el lema de estas Navidades sea ”Consciencia al comer”.

El deseo que solemos expresar estos días previos es “estas Navidades me cuidaré”. Para conseguir que se cumpla este deseo es aconsejable hacer un plan de acción, que nos ayude a tomar las decisiones correctas, sin improvisar conforme nos pasan por delante las bandejas de paté y mazapanes.

Es buena estrategia, aprendernos un mantra que acompañe nuestro plan como puede ser:  “Voy a comer sólo lo que más me gusta, en los días señalados y en la cantidad suficiente para saciarme y disfrutar”.

En primer lugar, debéis conocer a  los mayores enemigos con los que nos vamos a encontrar en nuestro empeño de conseguir un final de fiestas feliz: los excesos de grasas, azúcares, alcohol y el sedentarismo.

A modo de resumen, os aconsejamos seguir el siguiente decálogo:

  1. Evita tener dulces y patés navideños en casa antes de nochebuena, el “calorímetro” empieza ya.
  2. Evita hacer una dieta restrictiva justo los días antes de Navidad, los kilos que pierdas los ganarás sumando uno más, por lo menos.
  3. Anticípate planeando menús cuyos entrantes incluyan vegetales y postres a base de frutas.
  4. Asegúrate que tomas un tentempié saludable y saciante, como 1 fruta o 1 puñado de frutos secos naturales. Tómalo a media mañana o para merenda antes de las cenas y comidas Navideñas.
  5. Resérvate tiempo para hacer algo de ejercicio cada día durante las Navidades, caminar 30min como mínimo. Esto te ayudará a mantener tu metabolismo activo y como consecuencia evitarás engordar y que la glucosa, el colesterol y los triglicéridos se eleven en estas fechas.
  6. Modera las raciones y limita la cantidad que comes de entrantes y turrones sirviéndote en plato pequeño sólo aquellos que más te gustan. Cuando se terminen no vuelvas a servirte, así reducirás la cantidad de grasas y azúcares de una manera increíble.
  7. Modera el alcohol, comenzando por elegir una bebida de aperitivo sin alcohol ni azúcar, como un jugo de verduras. Una vez en la mesa sírvete 1 copa de vino y deja el último sorbo para acompañar al último bocado del plato principal. Haz lo mismo con el cava que te sirves junto a los dulces navideños.
  8. Intenta retirar de la mesa las bandejas de dulces durante la sobremesa. Sustitúyelas por una jarra termo de infusiones digestivas que puede acompañarte durante horas.
  9. Evita comer dulces y demás restos de comida los días no festivos entre Nochebuena y Reyes. Volviendo a una rutina de comida sana. Llena de vegetales, vacía de dulces y alcohol.
  10. Prepara el nuevo año: inscríbete a nuestros talleres de Alimentación Consciente (Mindful Eating) en febrero para conocer estrategias que te ayudarán a disfrutar más con menos.

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